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Ver todas las noticiasLa energía solar fortalece la misión salesiana en la Amazonía de Brasil
La instalación de 128 paneles solares en Manaus y Maturacá permitirá reducir el consumo eléctrico y de combustible, mejorar el funcionamiento de las actividades educativas, pastorales y sociales y avanzar hacia un modelo más respetuoso con el medioambiente. En la misión salesiana, situada junto al pueblo indígena Yanomami, el uso del generador de diésel ha disminuido alrededor de un 90%.
La Inspectoría salesiana Santo Domingo Savio, situada en la Amazonía brasileña, ha instalado dos nuevos sistemas de energía solar en la Casa Inspectorial de Manaus, capital del Estado de Amazonas, y en la comunidad salesiana de Maturacá, en la región del Alto Río Negro.
El proyecto, hecho realidad gracias a la Procura Misionera de New Rochelle (Estados Unidos) y a la solidaridad salesiana, busca reducir el impacto ambiental de ambas instalaciones y garantizar un suministro energético más estable para las actividades educativas, pastorales y sociales que se desarrollan en estos espacios.
La utilización de una fuente de energía limpia y renovable permitirá disminuir los costes asociados al consumo eléctrico y al uso de combustibles. De este modo, una parte de los recursos ahorrados podrá destinarse a reforzar los proyectos dirigidos a las comunidades locales, especialmente a la infancia y a la juventud.
La iniciativa también responde al compromiso de los Salesianos con la ecología integral y con el cuidado de la Casa Común. Este compromiso resulta especialmente importante en la Amazonía, un territorio de gran riqueza natural y cultural que afronta graves desafíos ambientales y sociales.
Los Salesianos están presentes desde hace más de 60 años en Maturacá, donde conviven y trabajan junto al pueblo indígena Yanomami. La misión desarrolla una labor continuada de educación, evangelización y acompañamiento pastoral, además de ofrecer apoyo a las familias y promover la dignidad de las comunidades indígenas.
La instalación de paneles ahorrará combustible y mitigará las emisiones contaminantes
En este enclave se han instalado 26 paneles solares. El nuevo sistema puede cubrir completamente las necesidades energéticas de la residencia de la comunidad salesiana y una parte del consumo de la escuela y de la parroquia.
Hasta ahora, la ubicación remota de Maturacá y las dificultades de acceso hacían necesario utilizar un generador alimentado con diésel. Con la puesta en funcionamiento de los paneles fotovoltaicos, el uso de este generador se ha reducido aproximadamente un 90%.
Esta disminución supone un ahorro considerable de combustible y de gastos de mantenimiento, además de una reducción de las emisiones contaminantes y de la dependencia del traslado de diésel hasta una zona de difícil acceso.
El sistema tiene un diseño modular, por lo que podrá ampliarse en el futuro mediante la incorporación de nuevos paneles y baterías. Así, será posible suministrar energía a otros espacios y servicios de la misión.
Los paneles solares reducirán a la mitad el consumo de electricidad en las obras salesianas
La Casa Inspectorial de Manaus también ha comenzado a funcionar parcialmente con energía solar. Desde este espacio se coordinan las comunidades religiosas, los centros educativos, las obras sociales, los centros juveniles y las misiones indígenas de la Inspectoría.
En sus instalaciones se han colocado 102 paneles fotovoltaicos conectados a la red eléctrica. El sistema permite reducir alrededor de un 50% el consumo de electricidad y aporta una mayor estabilidad a servicios esenciales como la iluminación, la conexión a internet, las comunicaciones y la climatización.
La energía generada también favorece el desarrollo de cursos de formación, reuniones y encuentros, y permite realizar una gestión más eficiente de los recursos destinados a las diferentes obras salesianas.
La instalación de estos sistemas demuestra que la innovación tecnológica, la responsabilidad ambiental y la acción misionera pueden avanzar de forma conjunta. La apuesta por las energías renovables permite proteger el entorno y, al mismo tiempo, fortalecer la labor educativa, pastoral y social entre las comunidades de la Amazonía.
Más allá del ahorro económico y energético, el proyecto representa una respuesta concreta al cuidado de la Creación y al compromiso salesiano, con el futuro de la Amazonía y de los pueblos que la habitan.