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5 junio, 2019

La triste historia de José, el monitor salesiano sirio que era un modelo para todos

La guerra de Siria dura ya ocho años. Las cifras de muertos, heridos y personas que han huido del país varían según quien las mencione, pero lo que es invariable es el dato de 30 millones de personas, que son a las que la guerra ha afectado y cambiado la vida de una u otra manera para siempre.

En este tiempo ha habido miles de historias de dolor pero también de superación y de paz a pesar de las adversidades. Una de ellas es la de José, un monitor deportivo, un joven sano que sólo trabajaba y estudiaba. Por eso, muchas veces los Salesianos lo presentaban a los niños como un modelo de vida en los centros juveniles. José se presentó en junio del año pasado a su último examen en la universidad y en septiembre recibiría su título de licenciado.

Sus padres eran mayores y estaban enfermos pero le habían infundido un gran sentido de la responsabilidad y él siempre estaba ahí para atender a todo el mundo y resolver los problemas que se presentaran. Era el hijo mayor y el único varón de la familia.

El único tiempo que José se dedicaba a él mismo era el que pasaba con su novia. Llevaban cinco años de noviazgo y se había fijado la fecha del enlace para el 24 de septiembre. Sería un matrimonio sencillo porque la guerra no permite más… pero eso no importaba porque ninguna guerra puede detener el amor.

José era un apoyo, un modelo, un hermano-novio-hijo ejemplar, era un verdadero amigo de todos. Pero, por desgracia, hay que decir “era”, porque el 5 de septiembre, un mes antes de recibir el título universitario y sólo a 19 días antes de su matrimonio, un misil que cayó sobre un autobús público le robo la vida a José y también los sueños a todos los que dependían de él.

Para los Salesianos fue muy duro encontrar a sus hermanas, a sus padres,… porque no sabían cómo consolar a su novia. También fue muy duro consolar a los chavales del oratorio y del centro juvenil: “¿Para qué sirve estudiar, para qué sirve esforzarse en aprender a trabajar, para qué sirve ser bueno y generoso, para qué sirve la fe…? A quien nos poníais de ejemplo nos demostró que nada sirve”, decían…

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