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Ver todas las noticiasEmergencia ébola. Los Salesianos refuerzan la prevención y la sensibilización para proteger a la población en RD Congo
El brote de ébola que afecta al este de República Democrática del Congo sigue creciendo y mantiene en alerta a todo el país. Según los últimos datos de la OMS, ya se han registrado más de 750 casos sospechosos y más de 170 fallecidos. Aunque en el resto del país no se han detectado casos o son aislados, los misioneros salesianos en RD Congo han reforzado las medidas de prevención para proteger a miles de niños, niñas y jóvenes vulnerables que acuden cada día a sus centros.
La preocupación por el avance del ébola crece cada día. La OMS mantiene la alerta internacional por un brote que ya deja más de 750 casos sospechosos y más de 170 fallecidos, unas cifras que aumentan cada día debido a las dificultades sanitarias y de seguridad en el este del país.
La mayoría de los contagios se concentran en la provincia de Ituri, en el noreste del país. Sin embargo, la preocupación alcanza también a Kivu Norte por el constante movimiento de población y las conexiones comerciales y humanas con las zonas afectadas.
En Goma, donde hay presencia salesiana, es una ciudad marcada por la violencia, los desplazamientos forzosos y la pobreza extrema y la situación permanece bajo vigilancia sanitaria. Por el momento, las autoridades únicamente han informado de algunos casos aislados relacionados con personas procedentes de áreas afectadas, sin que exista transmisión generalizada en la ciudad.
Aun así, el miedo y la incertidumbre están muy presentes entre la población. “Miles de familias sobreviven en condiciones muy precarias y una emergencia sanitaria como esta supone una amenaza añadida para quienes ya lo han perdido casi todo”, explican los misioneros salesianos que trabajan en Goma.
Además, el brote está teniendo ya importantes consecuencias económicas y sociales. Las fronteras con los países vecinos Ruanda y Uganda permanecen cerradas y ha afectado gravemente a miles de personas que cruzaban cada día para trabajar, estudiar o abastecerse. También se han visto alteradas las rutas comerciales y de transporte hacia Uganda, fundamentales para el suministro de alimentos y productos básicos en el este del país.
“Informar bien a la gente para evitar el pánico es la clave en estos momentos de incertidumbre”
En este contexto, los misioneros salesianos han reforzado las medidas de prevención en sus obras sociales y educativas. Cada día, miles de niños, niñas, jóvenes y familias pasan por centros como Don Bosco Ngangi, Bosco Lac o el Instituto Técnico Industrial de Goma (ITIG), donde reciben educación, alimentación, acompañamiento y atención médica básica. Además, se están llevando a cabo acciones de sensibilización para que la población conozca cómo prevenir y reaccionar en caso de tener síntomas.
“Lo más importante ahora es informar bien a la gente y evitar el pánico”, explican los misioneros desde Goma. En las últimas semanas se han instalado puntos de lavado de manos, se han reforzado las campañas de higiene y se está sensibilizando especialmente a niños, niñas, jóvenes y sus familias sobre las medidas básicas de prevención.
Pero la presencia salesiana se extiende mucho más allá de Goma. Los misioneros trabajan también en otras zonas del país donde acompañan a comunidades vulnerables y desarrollan proyectos educativos, sociales y sanitarios. En ciudades como Lubumbashi, Kinshasa, Mbuji-Mayi y Tshikapa mantienen escuelas, centros juveniles y programas de apoyo a la infancia. En lugares más aislados y empobrecidos como Kasenga, Mokambo, Sakania y Kipushya, los misioneros cuentan con proyectos educativos y sociales.
También estamos presentes en Uvira, Bukavu, Nyakadaka y Kalemie, en el este del país, una de las regiones más golpeadas por la violencia armada y los desplazamientos masivos de población. Allí, además de la educación, los misioneros salesianos ofrecen ayuda humanitaria, protección a menores desplazados y acompañamiento a familias que viven desde hace años entre conflictos y emergencias constantes.
Los misioneros salesianos siempre están al lado de las personas que más lo necesitan
“La población está cansada de convivir siempre con emergencias: la guerra, los desplazamientos, el hambre… y ahora también el miedo al ébola”, explica el misionero salesiano Domingo de la Hera, que lleva décadas trabajando en RD Congo.
La OMS insiste en que el riesgo sigue siendo “muy alto” dentro de RD Congo debido a la fragilidad del sistema sanitario, la inseguridad y el continuo movimiento de población. Además, la cepa detectada no cuenta todavía con una vacuna específica aprobada.
Los misioneros salesianos, una vez más, continúan al lado de quienes más lo necesitan. En medio de la incertidumbre, sus centros siguen siendo refugio y esperanza para miles de niños y familias que intentan salir adelante en una de las regiones más castigadas del mundo.