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Ver todas las noticiasTerremoto Colombia: «Tuvimos unos segundos para ponernos en un espacio seguro»
Cuando el terremoto sacudió Colombia, muchas familias apenas comenzaban el día. En Cali, el tiempo de reacción fue mínimo, pero una alerta permitió evacuar a tiempo a los alumnos del colegio salesiano. Ahora, mientras continúan las réplicas, la búsqueda de personas y la evaluación de daños, los misioneros salesianos acompañan a quienes lo han perdido todo. Desde MISIONES SALESIANAS ya hemos enviado las primeras ayudas y activado la campaña ‘Emergencia Colombia’ para canalizar la solidaridad con las comunidades más golpeadas.
El terremoto sorprendió al país cuando apenas comenzaba la jornada. En el Instituto Técnico Industrial San Juan Bosco de Cali llevaban entre 15 y 20 minutos en las aulas cuando llegó la alerta. “Tuvimos unos segundos para activar la emergencia y pudimos sacar a los alumnos de clase y salir al patio”, explica el padre Adolfo. El centro presenta daños importantes y mantiene suspendida la actividad académica, pero ninguna persona resultó herida durante la evacuación.
La emergencia, sin embargo, ya tiene nombres y rostros. Los misioneros salesianos desde el primer momento han estado al lado de la población y tratando de sostener a las comunidades más cercanas. “Hay trabajadores, alumnos y familias vinculadas a distintas obras salesianas que han perdido sus viviendas o no pueden regresar a ellas”, explican desde Colombia los misioneros salesianos.
“Estamos acompañando a nuestra gente. No contamos con pérdidas humanas en nuestras obras. Las infraestructuras se pueden recuperar; las pérdidas humanas, no”, resume el padre Gabriel desde Cali.
Necesitamos agua y alimento
La prioridad ahora es sostener la vida cotidiana. “Alimentación y agua es lo que más se necesita”, señala el padre Adolfo, que también advierte de la necesidad de material para los equipos de rescate y los servicios de salud. Algunas obras salesianas ya funcionan como centros de acopio para recoger comida, agua y productos de higiene y hacerlos llegar a las familias afectadas. “Cualquier ayuda suma”, insiste.
Y al igual que la población, las obras salesianas también se vieron afectadas. En Cali, las primeras evaluaciones estiman afectaciones en torno al 65% del Instituto Técnico Industrial San Juan Bosco. En Dosquebradas, el 35% de la obra sufre daños. En Condoto, una de las presencias más cercanas al epicentro, el acceso continúa restringido por el cierre de carreteras y aeropuerto. También hay daños en Buenaventura y en Tumaco, dos territorios marcados un gran vulnerabilidad social y económica.
Más de un siglo al lado de la población colombiana
Los misioneros salesianos están presentes en Colombia desde principios del siglo XX. Ese arraigo permite hoy responder desde la cercanía, con comunidades que conocen el territorio y permanecen junto a la población antes, durante y después de la emergencia.
“Tenemos que estar al lado de todas las personas afectadas y apoyar no sólo en lo material, también en lo espiritual y moral”, recuerda el padre Adolfo. “Se necesita ayuda y dignificar la vida de todas estas personas que han perdido todo”.
Desde MISIONES SALESIANAS ya hemos enviado las primeras ayudas para apoyar la respuesta y hemos puesto en marcha la campaña ‘Emergencia Colombia’ para canalizar la solidaridad. La ayuda se destinará a responder a las necesidades más urgentes y a acompañar la recuperación de las comunidades afectadas.
Porque cuando todo tiembla, la solidaridad sostiene.