Love – Venderse para comer | Prostitución infantil
Millones de niñas y niños menores de 18 años en el mundo se ven obligados a mantener relaciones sexuales sin su consentimiento o son víctimas de otras formas de violencia, explotación sexual y prostitución infantil.
Todos privados de su infancia y de su dignidad.
“Viví en la calle tres años y también abusaron de mí, me golpearon y me robaron varias veces. No tenía un sitio fijo en el que estar, pero por la mañana mendigaba y por la noche, animada por otras chicas como yo, acabé en la prostitución para poder comer”
Habba, 15 años
Hasta conseguir 3 euros al día…
Un ejemplo concreto de lo que ocurre en el mundo con esta lacra se da en Sierra Leona.
Por unos céntimos de euro, hasta conseguir el equivalente a 3 euros para poder comer, Aminata, Habba, Victoria, Mariatzu o Veriattu salen cada día a las calles de Freetown, unas calles llenas de peligro, donde venden sus cuerpos, las pegan, las roban…
En este número de la Revista MS puedes encontrar un amplio reportaje sobre la prostitución infantil, sus causas, nuestro trabajo en las calles y la importancia de la educación y el cariño para que puedan cambiar su vida y cumplir sus sueños.
“Son niñas aunque estén haciendo el trabajo de una prostituta adulta. Es inhumano”
Jorge Crisafulli, misionero salesiano y director del Centro Don Bosco Fambul en Sierra Leona
Nuestra respuesta al problema
La protección de los menores, especialmente los más vulnerables, y su educación es nuestra principal labor. Gracias a los equipos multidisciplinares formados por educadores, trabajadores sociales, psicólogos y médicos, los misioneros salesianos protegen, acogen, rescatan, rehabilitan y educan a todos estos niños, niñas y jóvenes que sufren abandono y el estigma de la sociedad por su condición social y económica.
En Sierra Leona, el programa Girls Os+, para chicas de 9 a 17 años en situación de prostitución, ha conseguido crear un ambiente familiar para que la mayoría de menores encuentre una esperanza, supere su pasado, viva el presente y pueda cambiar su futuro gracias a las oportunidades que ofrece la educación.
“Sólo lo hacíamos para comer, pero gracias a Don Bosco todo ha cambiado y tenemos ilusión por el futuro”
Isatu, 15 años. forma parte del programa de Protección y acogida Girl Os+
