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Ver todas las noticiasEl terremoto en Indonesia golpea la isla de Flores y deja a miles de personas afectadas
El fuerte terremoto que sacudió la isla indonesia de Flores el pasado viernes ha causado graves daños en viviendas, carreteras e infraestructuras y ha obligado a miles de personas a buscar refugio por miedo a nuevas réplicas. Las dificultades de acceso y los cortes de electricidad y comunicaciones complican la respuesta. Miles de familias permanecen en refugios temporales o al aire libre por miedo a las réplicas, mientras continúan las labores de rescate y llega la ayuda. La comunidad salesiana de Labuan Bajo está a salvo y permanece atenta a la evolución de la situación.
El terremoto se produjo a última hora del viernes 14 de agosto en España, cuando ya era la madrugada del sábado en Indonesia. Con una magnitud de 7,7, el epicentro se localizó frene a la isla de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, una de las zonas del país más expuestas a la actividad sísmica.
La fuerza del terremoto provocó importantes daños materiales y obligó a miles de personas a abandonar sus viviendas. Muchas familias permanecen en refugios temporales o al aire libre ante el temor de réplicas. A la vez continúan las labores de búsqueda, evaluación de daños y atención a las comunidades más afectadas.
«Las carreteras bloqueadas por deslizamientos de tierra, los cortes de electricidad y las dificultades en las comunicaciones están complicando el acceso a algunas localidades», explican los misioneros salesianos en el país. Los equipos de emergencia trabajan para hacer llegar alimentos, agua, medicamentos y material de primera necesidad, especialmente a las comunidades más aisladas.
Las autoridades mantienen activados los mecanismos de emergencia y continúan evaluando la dimensión de los daños. El terremoto también ha provocado víctimas mortales, más de 50, y numerosos heridos, aunque los balances son provisionales.
Indonesia se encuentra en el denominado anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. Para la población de Flores, este nuevo terremoto revive además el recuerdo del devastador seísmo y tsunami que afectó a la isla en 1992.
«La comunidad salesiana está a salvo»
Los misioneross alesianos están presentes también en la isla de Flores. Cuentan con una comunidad en Gerak, Labuan Bajo, con tres misioneros. “La comunidad salesiana permanece a salvo”, cuentan los misioneros salesianos en la zona.
Los misioneros explican también que las dificultades de comunicación por los cortes de electricidad están generando preocupación entre las personas que no pueden contactar con sus familias. «En el momento del terremoto, muchas personas se refugiaron en los alrededores de nuestra comunidad, aunque muchas ya han vuelto a sus hogares», explican desde Indonesia.
Los Salesianos están presentes en Indonesia desde 1985, cuando iniciaron su labor en Yakarta. Desde entonces, su misión se ha extendido a distintos lugares del país y hoy cuentan con diez obras en el país. Como en el resto del mundo, su trabajo está centrado en la educación, la protección, la formación y el acompañamiento de los niños, niñas y jóvenes, con especial atención a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Varias iglesias y capillas de la Archidiócesis de Ende han sufrido daños y, ante el riesgo que presentan algunos edificios y la posibilidad de nuevas réplicas, se han trasladado temporalmente algunas celebraciones al aire libre.
La solidaridad salesiana se moviliza
Mientras continúan las réplicas y la evaluación de los daños, la principal preocupación está en las familias que han tenido que abandonar sus casas y en las comunidades más aisladas. En estas primeras jornadas de emergencia, garantizar el acceso a bienes básicos y recuperar las comunicaciones resulta fundamental para que las familias puedan afrontar los próximos días.
El terremoto en Indonesia llega después de los terremotos que han golpeado Colombia y Venezuela, donde continuamos apoyando a la población afectada junto a los misioneros salesianos. La ayuda se está destinando a cubrir necesidades básicas, acompañar a las familias damnificadas y contribuir a la recuperación de las comunidades más afectadas.