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Ver todas las noticias‘Postales de Hielo’ se prorroga hasta diciembre para mostrar un siglo de deshielo en Tierra del Fuego
El Museo Misiones Salesianas prorroga hasta el 30 de diciembre ‘Postales de Hielo. Una mirada contemporánea’, la exposición que enfrenta fotografías históricas de Alberto María De Agostini con imágenes actuales tomadas desde los mismos lugares de Tierra del Fuego. El diálogo entre pasado y presente muestra de forma visual el retroceso de los glaciares y la transformación del paisaje. Cerca de 1.000 personas ya han visitado una muestra que invita a cuidar nuestra Casa Común.
Las altas temperaturas y los episodios extremos que estamos viviendo también tienen su reflejo a miles de kilómetros, en algunos de los paisajes más bellos y frágiles del planeta. Para seguir invitando a mirar, comprender y actuar, el Museo Misiones Salesianas ha decidido prorrogar hasta el 30 de diciembre la exposición Postales de Hielo. Una mirada contemporánea.
La muestra propone un viaje a la Tierra del Fuego a través de las imágenes. El punto de partida son las fotografías realizadas hace más de un siglo por el misionero salesiano, explorador y fotógrafo Alberto María De Agostini. Frente a ellas, las imágenes actuales de Alfredo Pourailly y Cristian Donoso, tomadas desde los mismos lugares y con encuadres prácticamente idénticos, permiten comprobar cuánto ha cambiado el paisaje.
El contraste habla por sí solo. Donde antes aparecían enormes masas de hielo, hoy la roca y el vacío ocupan parte del espacio. Los glaciares retroceden y la comparación fotográfica convierte una transformación que a menudo explicamos con cifras en algo que puede verse de manera inmediata.
Postales de Hielo hace visible el paso del tiempo, pero también las consecuencias de una transformación global. La exposición pone al visitante ante dos momentos de un mismo paisaje separados por aproximadamente un siglo.
Ese impacto visual es una de las claves de la muestra. Las imágenes históricas de De Agostini conservan la memoria de un territorio extraordinario, mientras que las fotografías contemporáneas de Pourailly y Donoso permiten entender la velocidad con la que algunos de esos espacios están cambiando.
Un plan cultural para la vuelta a la rutina en Madrid
“Venimos de uno de los veranos más cálidos que se recuerdan y sus temperaturas récord siguen muy presentes en nuestro día a día. El calor que hoy sentimos en la ciudad no es un hecho aislado: es el reflejo cotidiano de una transformación global que está borrando del mapa algunos de los paisajes más imponentes y frágiles del planeta”, explica Mariano García, coordinador del Museo Misiones Salesianas. “Esta ha sido una de las razones por las que decidimos prorrogar la exposición Postales de Hielo. El cambio climático no sucede sólo ‘allá lejos’, sino que está conectado con nuestro presente”, añade.
Desde su apertura, cerca de 1.000 personas se han acercado al Museo Misiones Salesianas para descubrir esta propuesta que une fotografía, memoria, exploración y conciencia ambiental.
La exposición no pretende quedarse únicamente en la constatación de lo que se ha perdido. También invita a valorar lo que permanece y a preguntarnos qué relación queremos mantener con el planeta. La belleza de Tierra del Fuego se convierte así en una llamada a cuidar la Casa Común y a comprender que las decisiones que tomamos hoy tienen consecuencias para las generaciones futuras.
El trabajo de Pourailly y Donoso dialoga con el legado de De Agostini y permite que unas fotografías realizadas hace más de cien años adquieran una nueva lectura. El archivo deja de ser sólo memoria para convertirse en una herramienta para explicar el presente.
Con la prórroga hasta el 30 de diciembre, Postales de Hielo. Una mirada contemporánea seguirá formando parte de la oferta cultural de Madrid durante los próximos meses en el Museo Misiones Salesianas. Una oportunidad para acercarse a Tierra del Fuego sin salir de la ciudad y contemplar, a través de la fotografía, uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo.
La muestra recuerda que el cambio climático tiene nombres, lugares y paisajes concretos. Y que observar lo que está ocurriendo puede ser también el primer paso para tomar conciencia y actuar. Porque aún estamos a tiempo de proteger una belleza que nos pertenece.