El Sistema Preventivo de los Salesianos en Cuba a través de la acción social

En Cuba no existen los colegios religiosos ni privados desde el triunfo de la revolución de 1959. Todo es estatal, pero los Salesianos han sabido encontrar su lugar y poner en práctica el Sistema Preventivo de Don Bosco llegando a los jóvenes a través de la labor parroquial, donde desarrollan una evangelización social gracias a los cursos y talleres educativos como la enseñanza de idiomas, de informática, de marketing, sonido digital, estudios de grabación musical, teatro, manualidades y música. Aunque los títulos oficiales sólo los pueda dar el gobierno, se da un diploma al terminar el curso.

Camagüey, en Cuba, una ciudad de unos 300.000 habitantes, situada hacia el oriente de la nación, celebra este año el centenario de la llegada de los Salesianos (1917-2017). Fue la primera presencia de Cuba donde se asentaron los misioneros de Don Bosco y con la feliz circunstancia de que tres de los cuatro salesianos que llegaron son ahora beatos.

El Santuario de Nuestra Señora de la Caridad alberga la advocación más extendida y en torno a ella se reúne la santería, el sincretismo y los fieles católicos. Aunque la parroquia es de la diócesis, en ella los Salesianos trabajan y coordinan a distintos grupos y actividades: equipos de acogida que explican el templo; jóvenes, adolescentes y catequesis para niños con encuentros semanales; matrimonios; Familia Salesiana (Hijas de María Auxiliadora, Salesianos Cooperadores, Asociación de María Auxiliadora, Antiguos Alumnos y Hermanas Misioneras Eucarísticas); pastoral de la salud; apostolado de la misericordia; un desayuno semanal para 40 ancianos y una bolsa de alimentos mensual para 12 familias.

“La principal plataforma de evangelización en Camagüey, y en Cuba en general, es la parroquia, allí es donde los Salesianos trabajamos con el Sistema Preventivo en los diversos grupos”

Miguel Ángel Fernández, misionero salesiano en Camagüey.

Los tres salesianos de Camagüey se encargan, además del Santuario y de las tres capillas que están ubicadas en la ciudad, de las 24 comunidades rurales, a las que visitan una vez a la semana. El acercamiento de los Salesianos a los jóvenes se produce a través de los talleres ya mencionados, en los encuentros de formación semanales, convivencias, retiros y en la pastoral de verano… También está el oratorio, que se abre a los muchachos de los barrios próximos. Además del deporte, se les ofrece momentos de formación humana y cristiana.

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